Hola, querido, te cuento que entre tanto jugete, aroma, lugar, posición... Bueno, tanta impostura suple el amor por algunos meses.
Tenía 50 kilos, una botella de vino y algunas cajetillas al día.
Recuerdo: por la ventana, el park way; adentro, las velas y la cafetera incesante; la comida de mil sabores, los tragos que siempre cambiaban; el tiempo de amanecer y continuar.
Conclusiones apresuradas: Es bueno tener los ojos abiertos, la variedad está en todas partes, el placer, en muy pocos.
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martes, 22 de septiembre de 2009
lunes, 21 de septiembre de 2009
(Antecedentes uno y medio) Preescolar
Sólo por asociación o repetición inconsciente de la situación o porque los hombres (las personas) todos son iguales o porque me gusta.
Tenía 45 kilos y una trenza que bajaba por toda mi cabeza y, por supuesto, medias muy blancas y zapatos limpios.
Aprendí a abrir bien los ojos, a esperar sin desesperar, a pronunciar un nombre sin mover los labios, a llorar en la ducha y en el cine, a hacerme a un lado y abrir bien los ojos.
Recuerdo: las llamadas de media noche y su voz al otro lado del télefono (¿cuál es el otro lado?), ¿qué me dice? Alguna mentira (abrir bien los ojos). Y más tarde, llegar a mi casa con voz alcohol y hablar hasta la madrugada de ella (hacerme a un lado) para escucharle decir que debería amarme; y yo debería dormir.
Pdt:
mejor, aprovechamos que estás de pie apoyado contra la pared y me miras sin saber qué hacer y yo te quito la camisa.
Tenía 45 kilos y una trenza que bajaba por toda mi cabeza y, por supuesto, medias muy blancas y zapatos limpios.
Aprendí a abrir bien los ojos, a esperar sin desesperar, a pronunciar un nombre sin mover los labios, a llorar en la ducha y en el cine, a hacerme a un lado y abrir bien los ojos.
Recuerdo: las llamadas de media noche y su voz al otro lado del télefono (¿cuál es el otro lado?), ¿qué me dice? Alguna mentira (abrir bien los ojos). Y más tarde, llegar a mi casa con voz alcohol y hablar hasta la madrugada de ella (hacerme a un lado) para escucharle decir que debería amarme; y yo debería dormir.
Pdt:
mejor, aprovechamos que estás de pie apoyado contra la pared y me miras sin saber qué hacer y yo te quito la camisa.
viernes, 18 de septiembre de 2009
Primero la primaria (antecedentes 2)
Tenía 51 kilos y aprendí a besar, a acariciar, a apretar los muslos, a gemir , a aruñar.
Aprendí a estar.
Tenía 50 kilos y me aburrí.
Primeras conclusiones: en la variedad esta el placer.
Pdt: ¿jugamos?
Quitate la camisa
Aprendí a estar.
Tenía 50 kilos y me aburrí.
Primeras conclusiones: en la variedad esta el placer.
Pdt: ¿jugamos?
Quitate la camisa
Antecedentes
La primera vez que me enamore fue la última. Llevaba el pelo largo y dos colas, pesaba 51 kilos y estaba en once. Esa vez no ame, pero extraño las mariposas, la ilusión, los pequeños desencantos... sus manos.
Me enamore porque no tenía nada más que hacer y me desenamore porque así es ese amor, frágil.
Sí, pero soy una ferviente admiradora del amor. Me gustan sobretodo cuando son turbios o imposibles. Me gustan los hombres que puedo arrinconar y desenvolver como golosinas. Incluso, me he atragantado cuando todo termina.
También amo, ese amor que no cambia aunque la relación termine, ese amor tranquilo.
Por supuesto, me encanta conjugar cada verbo que se relaciona, dimensiona o modifica el amor. Claro, también me gusta volver a empezar: olvidar y hacer recuerdos para olvidar.
Quiero pensar que esta semana, pasare las noches desnuda tratando de encontrar nuevos rincones en el mismo cuerpo.
Quiero pensar que es posible inventar nuevas palabras... requerer, retragarse.
Es necesario.
Me enamore porque no tenía nada más que hacer y me desenamore porque así es ese amor, frágil.
Sí, pero soy una ferviente admiradora del amor. Me gustan sobretodo cuando son turbios o imposibles. Me gustan los hombres que puedo arrinconar y desenvolver como golosinas. Incluso, me he atragantado cuando todo termina.
También amo, ese amor que no cambia aunque la relación termine, ese amor tranquilo.
Por supuesto, me encanta conjugar cada verbo que se relaciona, dimensiona o modifica el amor. Claro, también me gusta volver a empezar: olvidar y hacer recuerdos para olvidar.
Quiero pensar que esta semana, pasare las noches desnuda tratando de encontrar nuevos rincones en el mismo cuerpo.
Quiero pensar que es posible inventar nuevas palabras... requerer, retragarse.
Es necesario.
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